No puedo reconocer si lo que veo y siento es la realidad o si son los pensamientos fatalistas que invaden mi mente de vez en cuando…aunque cada vez más seguido. Es como un cubo en el que estoy encerrada y no puedo encontrar la salida. No hay nada que me permita distinguir que todo lo que estoy viviendo no es real sino que son imágenes que mi mente crea. Es que me doy cuenta que no es real cuando la gente a mi alrededor no ve lo que yo veo, no siente lo que yo siento. Porque si mi universo gira en base a un solo objeto que altera mi sistema no puedo pretender que todos se concentren en ese mismo objeto para que todos pueda percibir lo que yo siento. Es que los sentimientos y los pensamientos son difíciles de expresar. No encuentro las palabras que describan todo lo que me invade.
El no poder expresar esa sensación de angustia y soledad que me invade me hace enojar. Enojarme conmigo misma y con los seres que me rodean. Aunque sé que no tienen la culpa no puedo evitar que la ira me invada cuando no encuentro palabras a la angustia. Digo angustia aunque no es de dolor, sino de incertidumbre. La duda de no saber cuál es la realidad que me rodea me hace vivir a destiempo, preocupándome por lo que no existe e ignorando lo que realmente importa. Lo malo es que cuando caigo en la realidad (la que todos los demás viven) me doy cuenta que lo que ignoré era realmente importante pero ya es tarde. Lo descuidé y de nada sirve preocuparme ahora porque el momento de la preocupación ya pasó. Nuevamente a destiempo.
Siempre a destiempo, siempre con la duda, con la incertidumbre. Y aunque parece que piso fuerte en realidad no sé donde estoy parada. Porque hasta yo misma creo que estoy sobre la tierra, pisando firme. Pero cuando me doy cuenta en realidad estoy apoyada en una terreno blando, dudando todo el tiempo, angustiándome por cosas sin sentido. Es que la razón me hace ver que no tiene sentido lo que siento, pero no puedo evitarlo. Me doy cuenta de mi error y no hago nada para arreglarlo, ni siquiera lo intento. Porque cuando lo quiero intentar el cuerpo me pesa, me duele y no puedo, me paralizo. No creo que alguien o algo puedan ayudarme, realmente no lo creo.
Por más pesimista que parezca mi mensaje, en realidad soy optimista. Optimista con la vida, creo en los cambios, creo en las nuevas ideas y nuevas maneras de ver las cosas. Por eso siempre mi mente está en constante cambio y así como puedo estar en el subsuelo, también suelo estar en el cielo. El equilibrio nunca fue lo mío y creo que me gusta.
